Conoce la definición de Delito ecológico

28 Diciembre 2020 - Actualizado 15 Abril 2026
Glosario de términos relacionados con la energía

Cada vez es más normal que escuchemos hablar de delitos ecológicos ecológicos en televisión, pero… ¿sabemos qué es un delito ecológico? Sabemos que un delito es una violación de la ley, y que el aumento de delitos ecológicos, probablemente, se deberá al aumento de la legislación al respecto, ¿verdad? Pues no vamos muy desencaminados, ¡pero lo mejor será ampliarlo un poco!

¿Qué significa delito ecológico?

Tal y como hemos comentado un poco más arriba, un delito es la violación de una o más leyes. Puede parecer que el hecho de estar oyendo hablar cada vez más de delitos ecológicos es negativo, pero todo lo contrario. No es que ahora haya más delincuentes, sino que ahora hay más legislación. Es decir, que la naturaleza está cada vez más amparada por la ley, y que conductas que antes no tenían pena alguna, ahora pueden mandar a los infractores directos a la cárcel.

Sí, como lo habéis leído, a prisión. Y es que, lo que antes era una legislación laxa, ahora se ha endurecido, y mucho, para la gente que atenta contra el ecosistema.

Tipos de delitos contra el medio ambiente y sus penas

Hoy en día la ley protege a la naturaleza con la misma firmeza que a los ciudadanos. Lo que antes se resolvía con una simple multa administrativa, ahora puede conllevar penas de prisión, ya que el Código Penal se ha endurecido para frenar a quienes atentan contra nuestro entorno.

Dentro de los tipos de infracciones más graves, encontramos ejemplos muy claros que debes conocer para entender el alcance de un ecodelito:

  • Incendios forestales: Provocar fuego en montes o masas forestales es uno de los actos más castigados. Según el artículo 352 del Código Penal, las penas oscilan entre uno y cinco años de cárcel, además de multas de hasta 18 meses.
  • Contaminación ambiental: Verter sustancias tóxicas de forma intencionada o por una imprudencia grave que dañe el equilibrio de los sistemas naturales.
  • Gestión de residuos: El manejo negligente o con mala intención de residuos sólidos que puedan poner en peligro la salud o el medio ambiente.
  • Tráfico de especies: El comercio ilegal de flora y fauna silvestre que esté bajo algún régimen de protección especial.

Ejemplos de delito ecológico

Lo más probable es que ahora mismo os estéis preguntando qué es un delito ecológico. Como dirían nuestras madres, si cometes un delito ecológico sabes perfectamente que lo estás cometiendo, pero de todos modos, aquí van unos cuantos ejemplos para que lo tengáis bien claro:

  • El delito incendio forestal se encuentra regulado en el artículo 352 del Código Penal. En él se deja claro que “los que incendiaren montes o masas forestales, serán castigados con las penas de prisión de uno a cinco años y multa de doce a dieciocho meses”.
  • Contaminación ambiental, tanto intencionada como por imprudencia.
  • Imprudencia o mala intención en el manejo de residuos sólidos.
  • Tráfico ilegal de especies de flora y fauna silvestre protegida.

¿Cuáles son los delitos ecológicos más comunes?

En el día a día se producen infracciones más a menudo de lo que pensamos. Los delitos ecológicos que más se repiten en los juzgados suelen ser los vertidos ilegales en ríos o costas y, muy especialmente, los fuegos que arrasan nuestros bosques. Es vital que todos estemos concienciados sobre las causas principales de los incendios forestales para evitar que negligencias domésticas terminen en un desastre ecológico.

Recuerda que en Yoigo Luz y Gas estamos comprometidos con la sostenibilidad. Apostar por una energía limpia no solo te ayuda a ahorrar en tu factura, sino que es la mejor forma de evitar que la generación de energía contribuya a la degradación de nuestro ecosistema. ¡Cuidar el planeta es una responsabilidad que compartimos todos!