Las olas de frío intenso se han convertido en un fenómeno cada vez más habitual durante el invierno. Por ello hay que saber cómo calentar tu casa en plena ola de frío sin dejarte una fortuna.
En 2026, mantener la casa a una temperatura confortable supone un reto tanto por el impacto en la factura energética como por la necesidad de reducir el consumo y las emisiones asociadas a la calefacción.
Calentar el hogar sin que el gasto se dispare requiere algo más que subir el termostato.
Ajustar temperaturas, elegir sistemas eficientes y aplicar pequeños cambios en el día a día permite mejorar el confort térmico sin comprometer el ahorro ni la sostenibilidad.
Analizar cómo se consume la energía en casa es el primer paso para afrontar el invierno con mayor control y previsión.
En 2026, las alertas por bajas temperaturas, heladas y problemas de movilidad continúan siendo habituales durante el invierno, con un impacto directo en el consumo energético doméstico.
El aumento del uso de calefacción coincide además con precios de la electricidad que, aunque más estables que en años anteriores, siguen penalizando el uso intensivo en horas punta.
A esto se suma una mayor preocupación medioambiental, ya que el incremento de calefacción provoca picos de emisiones en las grandes ciudades.
Uno de los errores más comunes sigue siendo poner la calefacción al máximo pensando que así la casa se calentará antes. En realidad, solo aumenta el consumo y la factura.
Regular bien la temperatura es clave para ahorrar energía y mantener el confort.
En 2026, los expertos siguen coincidiendo en los rangos óptimos:
Cada grado adicional incrementa el consumo energético alrededor de un 7 %, por lo que ajustar bien el termostato marca la diferencia.
Los termostatos inteligentes se han consolidado como uno de los dispositivos más eficaces para reducir el consumo energético en el hogar.
Permiten programar horarios, controlar la temperatura desde el móvil y adaptar la calefacción a los hábitos reales de cada vivienda.
Configurar el termostato para que baje la temperatura cuando no hay nadie en casa y la suba antes de volver evita consumos innecesarios. En 2026, muchos modelos incluso aprenden de los hábitos y ajustan la climatización de forma autónoma.
El control por zonas y la visualización del consumo ayudan a entender mejor cuánto se gasta y cómo optimizarlo sin perder confort.
El invierno dura bastante más que la Navidad, y adaptar la decoración a la estación sigue siendo una estrategia sencilla y efectiva para ahorrar en calefacción.
Los textiles juegan un papel clave en la conservación del calor.
Alfombras, cortinas gruesas, mantas, cojines y ropa de cama invernal ayudan a mantener el calor dentro de casa. Estos elementos acumulan calor residual y lo liberan poco a poco, reduciendo la necesidad de encender la calefacción durante más tiempo.
Los tonos cálidos no solo decoran, también influyen psicológicamente en la percepción del calor, haciendo que la temperatura resulte más agradable con menos consumo.
En pleno invierno, adaptar la ropa al clima interior es una forma directa de reducir el uso de calefacción.
Capas, tejidos térmicos y prendas de abrigo ligero permiten mantener el confort sin necesidad de subir grados.
Vestirse adecuadamente ayuda a que los 20 °C sean más que suficientes, mejora el bienestar y reduce el gasto energético.
En 2026, la eficiencia energética es clave a la hora de elegir sistemas de climatización.
Las bombas de calor destacan por su alto rendimiento y bajo consumo. Utilizan energía renovable y permiten ahorrar a medio y largo plazo, con emisiones mínimas.
Integrar sistemas eficientes con energía 100 % verde reduce tanto la factura como el impacto ambiental.
La iluminación LED sigue siendo una de las formas más rápidas de ahorrar energía.
Consume hasta un 80 % menos que las bombillas tradicionales y tiene una vida útil muy superior.
Cambiar bombillas cuando se estropean y apostar por soluciones LED decorativas ayuda a reducir el consumo sin perder estilo.
Tonos cálidos en invierno generan sensación de confort y permiten reducir ligeramente la calefacción sin perder bienestar.
Muchos dispositivos siguen consumiendo energía, aunque estén apagados en modo reposo.
Televisores, consolas, cargadores, pequeños electrodomésticos y regletas sin interruptor siguen gastando electricidad innecesariamente.
Son una solución sencilla y económica para cortar el consumo cuando los aparatos no se utilizan.
Analizar las facturas y los hábitos de consumo es clave para ahorrar.
En 2026, optar por energía 100 % renovable y tarifas claras ayuda a reducir el impacto ambiental y el gasto mensual.
El invierno puede ser más cálido y eficiente siguiendo estos consejos. En Yoigo LUZ y GAS te ayudamos a calentar tu casa sin disparar la factura. Consulta nuestras tarifas llamando al 900 733 888 o entrando a nuestra página web.