Enero es el mes en el que el frío se cuela por cualquier rendija y la calefacción trabaja al límite. Aplicar los mejores trucos de aislamiento exprés permite mejorar el confort del hogar, reducir el gasto energético y ganar eficiencia sin obras.
El invierno deja en evidencia los puntos débiles de cualquier vivienda. Corrientes de aire, paredes frías o ventanas poco eficientes provocan pérdidas de calor constantes que disparan el consumo energético.
Optar por un aislamiento exprés sin obras permite actuar justo cuando más se necesita, sin reformas, sin molestias y con resultados inmediatos en confort térmico y ahorro.
Las ventanas y puertas son responsables de hasta el 30% de las pérdidas de calor. Mejorarlas es uno de los mejores trucos de aislamiento cuando no se quieren hacer obras.
Los burletes son una solución clásica del aislamiento exprés. Se colocan en marcos de puertas y ventanas y evitan filtraciones de aire frío en pleno enero.
Existen modelos de goma, espuma o silicona, fáciles de instalar y muy económicos. Un buen sellado mejora el aislamiento sin obras y reduce la sensación de frío inmediato.
Las cortinas térmicas crean una barrera adicional entre el interior y el exterior. Son uno de los mejores trucos de aislamiento sin obras para ventanas antiguas.
Además de retener el calor, ayudan a evitar condensaciones y aportan aislamiento acústico, algo especialmente útil durante los meses más fríos de enero.
Aunque parezcan menos evidentes, paredes y techos influyen mucho en la sensación térmica del hogar. Existen soluciones rápidas que mejoran el aislamiento sin obras.
Estas opciones son ideales para aplicar en enero, cuando el frío se mantiene constante durante todo el día.
Los paneles térmicos decorativos se colocan sobre paredes frías y mejoran el aislamiento exprés sin necesidad de obra. Algunos modelos imitan madera, piedra o textiles.
Son especialmente eficaces en viviendas antiguas y ayudan a mantener el calor interior durante el invierno.
El suelo es una fuente habitual de pérdida de calor. Colocar alfombras gruesas es uno de los mejores trucos de aislamiento.
Además de aislar, aportan confort, reducen la sensación de frío y mejoran el ambiente de las estancias sin realizar obras.
Los cajones de persiana son uno de los puntos más olvidados y menos aislados de la vivienda. Sin embargo, por ellos se escapa gran parte del calor.
Mejorar su aislamiento es rápido, barato y muy efectivo.
Existen kits específicos para aislar cajones de persiana sin obras. Se instalan en pocos minutos y mejoran notablemente el aislamiento térmico.
Este truco reduce corrientes de aire y mejora la eficiencia energética del hogar.
Bajar las persianas cuando cae el sol crea una cámara de aire que actúa como aislante natural. Es un gesto sencillo que refuerza el aislamiento.
Combinado con cortinas térmicas, el efecto es aún mayor.
Las pequeñas grietas y fisuras también afectan al confort térmico. Sellarlas es uno de los mejores trucos.
Estas soluciones son rápidas, económicas y muy efectivas durante los meses fríos.
Aplicar silicona o masilla en juntas, marcos y grietas evita filtraciones de aire. Es una acción clave dentro del aislamiento exprés en enero.
Una correcta aplicación mejora el sellado y ayuda a mantener la temperatura interior estable.
Los cortavientos textiles o adhesivos impiden la entrada de aire frío por la parte inferior de las puertas. Son un clásico del aislamiento.
Además, aportan un extra decorativo y se pueden retirar fácilmente cuando llega el buen tiempo.
Aplicar estos trucos en enero tiene efectos casi inmediatos. El hogar se vuelve más cálido, confortable y eficiente.
El aislamiento exprés reduce el consumo de calefacción, mejora el bienestar diario y permite afrontar el invierno sin reformas ni grandes inversiones.
En Yoigo LUZ y GAS te ayudamos a conocer cómo aislar tu hogar para hacerlo más eficiente. Y si quieres aprender más, pásate por nuestra web o llámanos al 900 622 700.