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En verano, la nevera trabaja más que nunca. Las altas temperaturas, las compras más frecuentes y abrir la puerta muchas veces al día pueden hacer que le cueste mantener el frío.
Por eso, saber cómo organizar la nevera no solo sirve para encontrar antes los alimentos. También ayuda a conservar mejor la comida, evitar desperdicios y mejorar el rendimiento del electrodoméstico. Desde Yoigo, te comentamos todo lo que necesitas saber para una correcta organización de tu refrigerador.
Cuando llega el calor, cualquier descuido se nota. Un alimento mal colocado puede estropearse antes, una puerta abierta demasiado tiempo puede hacer subir la temperatura interior y una nevera demasiado llena puede enfriar peor.
La organización influye directamente en cómo circula el aire frío: si colocas los alimentos sin orden o tapas las salidas de ventilación, el frigorífico necesitará más esfuerzo para mantener la temperatura.
Además, en verano solemos guardar más bebidas, fruta fresca, ensaladas, gazpachos, sobras y productos que necesitan frío constante. Si todo está mezclado, es más fácil olvidar alimentos al fondo, lo que puede hacer que se echen a perder.
Pero, además, organizar la nevera te ayuda a comprar mejor, ya que ves antes lo que tienes y lo que no, y evitas realizar gastos innecesarios.
En resumen, no se trata solo de orden, sino de eficiencia, seguridad alimentaria y ahorro.
Cuando te enfrentas al reto de ordenar la nevera, es importante que no empieces por cambiar los alimentos de sitio. Antes, es conveniente que la vacíes completamente y realices una buena limpieza.
Para ello, pasa un paño húmedo por baldas, cajones y laterales, sin necesidad de productos agresivos. Lo importante es retirar restos de comida, líquidos derramados y envases pegajosos.
Cuando esté limpia, es momento de revisar la temperatura. En verano, lo habitual es mantener el frigorífico en torno a 4 ºC, aunque puede variar según el modelo. Lo mejor que puedes hacer es seleccionar esa temperatura, y no bajarla pensando que así enfriará mejor. Si la organizas correctamente, la temperatura se mantendrá correcta.
Después, te aconsejamos agrupar los alimentos: lácteos, carnes y pescados separados cada uno, frutas y verduras en sus cajones, y sobras siempre bien cerradas. Así será más fácil aplicar una regla sencilla: lo que antes caduca, estará más a la vista.
Para entender cómo organizar los alimentos en la nevera, hay que tener en cuenta que la temperatura puede variar entre las baldas superiores, inferiores, la puerta y los cajones.
Evita guardar leche o huevos en la puerta si tu nevera pierde mucho frío al abrirse. Aunque muchos frigoríficos tienen huecos específicos, no siempre es el lugar más estable.
Hay pequeños gestos que ayudan mucho. Estos trucos para organizar la nevera son sencillos y no requieren comprar accesorios caros.
Organizar la nevera también consiste en no meter lo que no hace falta. Hay alimentos que ocupan espacio y no siempre necesitan frío.
En verano, es normal querer meter de todo “por si acaso”. Pero llenar la nevera con productos que no lo necesitan puede hacer que enfríe peor lo que sí requiere frío.
Además de organizar la nevera, hay hábitos que influyen en el consumo. El primero es abrir la puerta lo menos posible.
Antes de abrir, piensa qué necesitas. Parece un detalle menor, pero cada apertura deja entrar aire caliente y obliga al frigorífico a recuperar temperatura. También conviene revisar que la goma de la puerta cierre bien. Si hay fugas, la nevera perderá frío constantemente.
No metas comida caliente directamente. Una olla recién hecha sube la temperatura interior y afecta al resto de alimentos. Deja que los platos se templen un poco y guárdalos en recipientes más pequeños. Se enfriarán antes y ocuparán menos espacio.
Otro consejo útil es separar la nevera de fuentes de calor. Si está cerca del horno, recibe sol directo o no tiene ventilación trasera, trabajará más.
Recuerda limpiar la parte trasera si acumula polvo. Un mantenimiento básico puede ayudar a que el aparato funcione mejor.
La mejor forma es separar los alimentos por zonas: productos cocinados arriba, lácteos y embutidos en la parte central, carne y pescado crudos abajo, frutas y verduras en los cajones y bebidas o salsas en la puerta.
Normalmente, la zona inferior suele ser más fría que la superior. Por eso es recomendable colocar ahí los alimentos más delicados, como carne y pescado frescos, siempre bien cerrados.
Sí. Una nevera demasiado llena dificulta la circulación del aire frío y puede hacer que algunos alimentos se conserven peor. Lo ideal es dejar algo de espacio entre envases.
Lo más recomendable es guardarlas en los cajones inferiores, pensados para conservar mejor la humedad. Si es posible, separa frutas y verduras para que duren más tiempo.
En Yoigo LUZ y GAS te damos todas las recomendaciones para organizar los electrodomésticos que usas, para que puedas aprovecharlos al máximo. Si quieres aprender más, visita nuestra web o llámanos al 900 622 700.