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Sí, puedes dar de baja el gas de manera temporal, pero no existe una solicitud de "suspensión temporal" como tal en el mercado regulado o libre. Para hacerlo, debes solicitar la baja definitiva del contrato y, cuando vuelvas a necesitar el suministro, tramitar un alta nueva.
¿Realmente te conviene hacer esto para ahorrar en tu segunda residencia o durante los meses de verano? Aunque dejar de pagar el término fijo del gas suena muy tentador, debes tener en cuenta que volver a activar el suministro conlleva unos costes regulados por el Gobierno que podrían anular todo tu ahorro. Por eso, analizar bien los números es clave antes de tomar una decisión.
Como no existe una pausa temporal en el servicio de gas, el camino a seguir consta de dos fases muy claras. Deberás rescindir tu relación contractual actual y, posteriormente, reactivarla cuando regreses a la vivienda.
El primer paso es ponerte en contacto con tu comercializadora actual para rescindir el contrato. La distribuidora de tu zona enviará a un técnico para que precinte el contador o lo retire, garantizando que el consumo quede a cero. El proceso es muy similar al que se sigue para dar de baja la luz.
Cuando decidas volver a habitar la vivienda, tendrás que solicitar un nuevo alta con la comercializadora que elijas. Para este trámite, la distribuidora te exigirá presentar el Certificado de Instalación de Gas (CIG) si este ha caducado (tiene una validez de 10 años).
Además, si la vivienda ha permanecido sin suministro durante un periodo prolongado (habitualmente más de uno o dos años, según la distribuidora de tu zona), es muy probable que te exijan una nueva inspección técnica o la emisión de un CIG actualizado, lo que incrementará aún más el coste final. A todo esto deberás sumar el abono de los derechos de alta y de acometida, cuyos precios están regulados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La principal ventaja de este proceso es la eliminación total de las facturas de gas durante el tiempo que la vivienda esté desocupada, evitando pagar el término fijo. Sin embargo, la gran desventaja es el desembolso económico que exige volver a conectar el suministro. Los derechos de alta y acometida pueden superar fácilmente los 100 o 200 euros, dependiendo de tu comunidad autónoma y de la tarifa de acceso (RL.1, RL.2 o RL.3).
Darse de baja temporalmente solo es rentable si la vivienda va a estar vacía durante un período prolongado, generalmente superior a un año. Si solo te vas a ausentar durante los tres meses de verano, el coste de volver a dar de alta el gas será muy superior a lo que habrías ahorrado en esos meses de facturas mínimas.
Para que lo veas con total claridad, aquí tienes una tabla comparativa estimando los costes de mantener el contrato frente a dar de baja y alta el suministro para un período de 6 meses (asumiendo un término fijo medio de 7 €/mes y unos costes de nueva alta estándar de 120€):
| Concepto | Mantener el contrato (6 meses) | Dar de baja y de alta (6 meses) |
| Gasto mensual acumulado (Término fijo) | 42,00 € | 0,00 € |
| Coste de desactivación | 0,00 € | 0,00 € |
| Coste de reactivación (Derechos) | 0,00 € | 120,00 € |
| Gasto Total | 42,00 € | 120,00 € |
¡Como ves, para periodos cortos no compensa en absoluto! Si te vas por poco tiempo, a veces la mejor opción para ahorrar es mantener el servicio pero optimizar tu gasto. En lugar de pasar por la burocracia de dar de baja todo, puedes realizar un cambio de titular de contrato si vas a alquilar la casa, o buscar tarifas más competitivas.
En Yoigo Luz y Gas te ayudamos a comparar y encontrar las mejores tarifas de gas para que no pagues ni un solo euro de más en tu término fijo mientras disfrutas de una energía eficiente y limpia.
Fuentes consultadas: