Imagen de: Eloi Omella. Licencia de iStock.
¿Tienes placas solares en casa? Las tormentas de verano son un fenómeno atmosférico que llega de golpe y pueden afectar a su rendimiento si no tomas las precauciones adecuadas. En pocos minutos, un día soleado puede convertirse en lluvia intensa, viento fuerte, granizo y descargas eléctricas. Te contamos cómo proteger tu instalación antes, durante y después de un temporal.
Por eso, si tienes una instalación fotovoltaica en casa, conviene saber cómo proteger tus placas solares antes de que llegue el mal tiempo. No se trata de alarmarse, sino de prevenir daños y actuar con seguridad. Desde Yoigo LUZ y GAS, te damos todas las claves para ello.
Las placas solares están diseñadas para estar a la intemperie. Soportan sol, lluvia, cambios de temperatura y viento dentro de los límites para los que se han fabricado.
Sin embargo, las tormentas fuertes pueden poner a prueba toda la instalación.
El verdadero problema es que después de una tormenta, algunos daños no son visibles a simple vista. El granizo puede causar microfisuras o daños no visibles, por lo que es recomendable hacer inspecciones visuales y eléctricas antes de volver a poner en marcha sistemas con daños aparentes.
Por todo ello, proteger una instalación solar no consiste solo en cubrir los paneles. También implica revisar, mantener y contar con protecciones adecuadas.
Ante una posible tormenta de verano, estas son las claves para proteger tus placas:
La mejor protección empieza antes de que aparezcan las nubes. Una revisión preventiva puede evitar muchos problemas durante el verano.
El inversor es una de las partes más importantes de la instalación. Convierte la corriente generada por las placas en electricidad útil para la vivienda. Pero también es un componente sensible. Una sobretensión provocada por una tormenta puede afectarlo, aunque los paneles fotovoltaicos no sufran daños visibles.
Por eso, una instalación fotovoltaica debe contar con protecciones eléctricas adecuadas. Entre ellas, dispositivos contra sobretensiones, puesta a tierra y elementos de corte.
Estas protecciones deben estar diseñadas e instaladas por profesionales. No es buena idea manipular el cuadro eléctrico por cuenta propia.
Si el inversor está en exterior, comprueba que su ubicación sea adecuada y que esté protegido frente a lluvia directa, acumulación de agua y exceso de calor. Una tormenta fuerte puede afectar tanto al tejado como al interior de la instalación. Proteger placas solares también significa proteger todo el sistema que las hace funcionar.
Si hay aviso de tormenta intensa, lo primero es evitar subir al tejado. No intentes limpiar, cubrir o tocar la instalación en ese momento.
Revisa desde un lugar seguro si hay objetos sueltos cerca de las placas. Macetas, antenas, ramas o elementos de terraza pueden convertirse en proyectiles con viento fuerte.
Si tienes un sistema de monitorización, observa si la instalación funciona con normalidad. Una caída brusca de producción antes o después de la tormenta puede indicar un problema.
En algunos casos, el instalador puede indicar un procedimiento de desconexión segura. Si lo tienes por escrito y sabes aplicarlo sin riesgo, síguelo.
Si no lo tienes claro, no improvises. La electricidad y las tormentas no son una buena combinación.
Cuando pase la tormenta y sea seguro, realiza una inspección visual desde el suelo o desde una zona protegida.
Busca cristales rotos, paneles desplazados, ramas caídas o cables visibles.
Una de las dudas más habituales es cómo proteger las placas solares del granizo. La buena noticia es que los módulos fotovoltaicos suelen estar fabricados con vidrio templado resistente.
Aun así, ningún panel es indestructible. Una granizada intensa, con piedras grandes y mucha velocidad, puede romper el cristal o generar daños internos.
En instalaciones domésticas fijas, lo más importante es una buena elección de materiales, un montaje correcto y un seguro que cubra fenómenos meteorológicos.
Mucha gente piensa en cubrir las placas con mantas, plásticos o lonas cuando se anuncia granizo. Aunque puede parecer una solución rápida, no siempre es recomendable.
Subir al tejado antes de una tormenta es peligroso. Puede haber viento, lluvia, superficies resbaladizas y riesgo eléctrico.
Además, una lona mal fijada puede salir volando y causar más problemas. También puede engancharse en la estructura o dañar conectores.
Si se quiere usar algún sistema de protección física, debe estar diseñado para ello e instalado de forma segura. No conviene improvisar.
En la mayoría de las viviendas, es mejor centrarse en prevención, mantenimiento, seguro y revisión posterior. La seguridad personal siempre va por delante de la instalación.
La protección no depende de una sola medida. Depende de mantener la instalación en buen estado durante todo el año.
Programa revisiones periódicas, especialmente antes y después del verano. El calor, el polvo, el viento y las tormentas pueden afectar poco a poco a la instalación.
En Yoigo LUZ y GAS te damos todas las claves para cuidar tus placas solares antes, durante y después de una tormenta de verano. Si quieres descubrir más consejos sobre autoconsumo y eficacia energética, visita nuestra web o llámanos al 900 622 700.