La nevera hace ruido: posibles causas y soluciones

30 Julio 2026 13:00
¿Consume más energía una nevera llena o vacía?

Si tu nevera hace ruido y no sabes por qué, lo más probable es que se deba a vibraciones por una mala nivelación, acumulación de hielo en el ventilador o el propio funcionamiento normal del gas refrigerante. Aunque la mayoría de estos sonidos son inofensivos y fáciles de solucionar, otros pueden indicarte que el aparato está consumiendo más energía de la cuenta.

Tener un electrodoméstico ruidoso en casa no solo es molesto, sino que a veces es el primer síntoma de una pérdida de eficiencia energética. Identificar el origen del problema te ayudará a devolver la tranquilidad a tu cocina y a mantener tu factura eléctrica bajo control.

Las causas y soluciones más comunes según el tipo de ruido

¿Te has parado a escuchar detenidamente tu frigorífico? No todos los sonidos significan lo mismo. Dependiendo de si escuchas un siseo, un golpe seco o un zumbido metálico, la causa y la solución serán completamente diferentes. Vamos a analizar los ruidos más habituales para que sepas exactamente qué hacer en cada situación.

Zumbido o vibración constante

Este es, sin duda, el ruido más clásico. Si escuchas un zumbido continuo que parece vibrar contra el suelo o las paredes, lo más probable es que la nevera esté mal nivelada o demasiado pegada a un mueble. Cuando el motor arranca, la estructura vibra y genera ese molesto temblor metálico.

Para solucionarlo, ajusta las patas delanteras del electrodoméstico hasta que quede completamente estable y asegúrate de dejar un espacio de al menos 5 centímetros a los lados y por detrás. Esto mejora la ventilación y evita que el motor se sobrecaliente. Recuerda que un frigorífico eficiente necesita respirar para no consumir de más.

Si quieres ir un paso más allá en el cuidado de tus electrodomésticos, elegir un frigorífico eficiente que consuma el mínimo de energía posible te ayudará a alargar su vida útil mientras pagas menos en tus facturas.

Golpes o traqueteos

¿Escuchas golpes secos o un traqueteo intermitente que parece venir de la parte trasera? Este ruido suele estar relacionado con el compresor o con las tuberías del condensador, que pueden estar sueltas o rozando entre sí cuando el motor se enciende y se apaga.

Revisa la parte trasera del aparato (con el cable desenchufado, por seguridad) y comprueba si hay alguna pieza suelta. A veces, simplemente con apretar un tornillo de los soportes del compresor o separar ligeramente las rejillas traseras se soluciona el problema de raíz.

Sonido burbujeante

Este ruido es totalmente normal y no debe preocuparte. Si escuchas como si corriera agua o burbujas por dentro de las paredes de la nevera, es el gas refrigerante circulando por los tubos del sistema de refrigeración.

Aunque este proceso físico es inevitable y normal para el funcionamiento de tu aparato, el esfuerzo que realiza el motor para enfriar sí depende de cómo utilices el aparato. De hecho, la organización interna influye directamente en el flujo del aire frío. Por eso, conviene saber si realmente consume más una nevera llena o vacía para distribuir los alimentos de la manera más eficiente.

Ruidos de ventilador

Si escuchas un roce constante o un chirrido que se detiene cuando abres la puerta del congelador, el culpable es el ventilador del sistema No Frost. Con el tiempo, se puede acumular hielo alrededor de las aspas, lo que provoca que choquen al girar.

La solución más sencilla es realizar un descongelado completo del aparato durante 24 horas. Esto eliminará el hielo acumulado y permitirá que el ventilador vuelva a girar libremente sin emitir ningún sonido extraño.

Si tras aplicar estas soluciones notas que tu nevera sigue funcionando de manera ineficiente y tu consumo no baja, puede ser el momento de revisar tu contrato eléctrico. En Yoigo Luz y Gas te ayudamos a encontrar el equilibrio perfecto entre confort y ahorro.

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Fuentes consultadas:

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