Trucos para reducir el consumo eléctrico de la nevera

12 Diciembre 2020 - Actualizado 02 Septiembre 2026
Peras en la nevera, conservación eficiente de alimentos

Estamos tan acostumbrados a convivir con la nevera, que muchas veces pasamos por alto su enorme gasto. Es uno de los electrodomésticos que más consume en todo el hogar.

Si le prestamos la atención adecuada y aplicamos unos cuantos ajustes, este gasto eléctrico diario se puede reducir de forma verdaderamente considerable.

Saber como ahorrar energía con el frigorífico es fundamental hoy en día. Toca agudizar nuestro ingenio para rebajar la factura de la luz de forma fácil y efectiva.

¿Cómo se puede reducir el consumo de energía del refrigerador de forma inmediata?

Para empezar a ahorrar hoy mismo, lo primero es conocer a fondo tu electrodoméstico y sus necesidades. Muchas veces gastamos de más por pura inercia.

Un buen punto de partida es saber exactamente cuánto consume un frigorífico por hora y mes. Con este dato claro, serás mucho más consciente de tu gasto diario.

Además, el volumen de alimentos importa muchísimo. Seguro que alguna vez te has preguntado si consume más energía una nevera llena o vacía. Conocer esta respuesta te ayudará a organizarla mejor y ahorrar al instante.

Los mejores trucos diarios para saber cómo ahorrar energía en la nevera

Con la información básica bajo control, es el momento de pasar a la acción. Los pequeños gestos cotidianos pueden marcar una enorme diferencia en tu bolsillo a final de mes.

Regula la temperatura de la nevera para ahorrar luz

Parece de básico, pero lo pasamos por alto más de lo que deberíamos. Ajustar correctamente los grados de tu nevera alarga su vida útil y protege todos tus alimentos.

Como regla general, cuanto más calor haga en el ambiente, más fría tendrá que estar por dentro. Si la temperatura exterior es baja, no hace falta ponerla al máximo rendimiento.

En una cocina a unos 25ºC, lo ideal es mantener la nevera entre 4ºC y 5ºC, y el congelador a -18ºC. Encontrar este equilibrio perfecto evitará que el motor trabaje en exceso.

Escoge un frigorífico con buena eficiencia energética

Tener un electrodoméstico eficiente es una obligación directa para con tu bolsillo y para cuidar el planeta. La etiqueta energética será siempre tu mejor aliada en la tienda.

Aprender cómo elegir un frigorífico eficiente es una clave vital. Aunque los modelos con mejor calificación cuesten un poco más al principio, la inversión se amortiza rápidamente.

Un modelo de alta eficiencia puede llegar a consumir menos de la mitad de electricidad que uno antiguo. Esto se traduce en un grandísimo ahorro anual en tu factura de la luz.

Elige el tamaño de tu frigorífico con sabiduría

No te dejes llevar por la tentación de comprar el modelo más grande si realmente no lo necesitas. Evalúa bien el espacio de tu cocina y la cantidad de comida que sueles guardar.

Piensa que por cada 100 litros de capacidad extra, estarás pagando un gran consumo adicional continuo. Compra siempre de forma sensata y totalmente funcional para tus verdaderas necesidades.

Colócala en el lugar adecuado

El rincón que elijas para instalarla puede encarecer tu factura de luz hasta un 15%. Manténla siempre muy alejada de hornos, lavavajillas o el impacto directo de los rayos del sol.

Sepárala unos centímetros de la pared para que el calor del motor circule libremente y se disipe. Además, enchufala siempre en una toma exclusiva para evitar sobrecargas peligrosas.

Revisa que no haya fugas de frío

El frío se escapa rápidamente cuando mantenemos la puerta abierta sin necesidad. Acostúmbrate a pensar qué ingredientes necesitas antes de abrirla para cerrarla lo antes posible para lograr una eficiencia energética.

Una nevera mal cerrada o con fugas obliga al motor a fabricar frío de forma constante. Ah, y nunca guardes comida caliente: el enorme choque térmico arruinará por completo su eficiencia.

Evita la escarcha

Las placas de hielo en el interior hacen que la máquina trabaje muchísimo peor. Una nevera con escarcha puede necesitar hasta un 30% más de energía para lograr enfriar tu comida.

Por suerte, la tecnología "no frost" ya está en casi todos los modelos del mercado actual. Este sistema enfría y congela a la perfección sin formar hielo, optimizando tu consumo.

¿Por qué el mantenimiento es clave para saber cómo reducir el consumo de energía del refrigerador?

  • Una nevera en buena forma física es sinónimo directo de ahorro. Aspira la rejilla trasera cada tres meses para evitar que el molesto polvo acumulado retenga el calor del motor.
  • Limpia su interior regularmente con productos adecuados y vigila que ningún accesorio bloquee las salidas de aire. Una correcta y fluida circulación del frío es totalmente vital.
  • Revisa las gomas de las puertas al menos dos veces al año para asegurar un cierre cien por cien hermético. Una puerta floja es un coladero constante de kilovatios.

Si aplicas estos consejos y quieres maximizar aún más tu ahorro, descubre las mejores tarifas de luz de Yoigo. Pásate a la energía 100% verde y cuida de tu bolsillo y del planeta.

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