Estamos tan acostumbrados a convivir con la nevera, que muchas veces pasamos por alto su enorme gasto. Es uno de los electrodomésticos que más consume en todo el hogar.
Si le prestamos la atención adecuada y aplicamos unos cuantos ajustes, este gasto eléctrico diario se puede reducir de forma verdaderamente considerable.
Saber como ahorrar energía con el frigorífico es fundamental hoy en día. Toca agudizar nuestro ingenio para rebajar la factura de la luz de forma fácil y efectiva.
Para empezar a ahorrar hoy mismo, lo primero es conocer a fondo tu electrodoméstico y sus necesidades. Muchas veces gastamos de más por pura inercia.
Un buen punto de partida es saber exactamente cuánto consume un frigorífico por hora y mes. Con este dato claro, serás mucho más consciente de tu gasto diario.
Además, el volumen de alimentos importa muchísimo. Seguro que alguna vez te has preguntado si consume más energía una nevera llena o vacía. Conocer esta respuesta te ayudará a organizarla mejor y ahorrar al instante.
Con la información básica bajo control, es el momento de pasar a la acción. Los pequeños gestos cotidianos pueden marcar una enorme diferencia en tu bolsillo a final de mes.
Parece de básico, pero lo pasamos por alto más de lo que deberíamos. Ajustar correctamente los grados de tu nevera alarga su vida útil y protege todos tus alimentos.
Como regla general, cuanto más calor haga en el ambiente, más fría tendrá que estar por dentro. Si la temperatura exterior es baja, no hace falta ponerla al máximo rendimiento.
En una cocina a unos 25ºC, lo ideal es mantener la nevera entre 4ºC y 5ºC, y el congelador a -18ºC. Encontrar este equilibrio perfecto evitará que el motor trabaje en exceso.
Tener un electrodoméstico eficiente es una obligación directa para con tu bolsillo y para cuidar el planeta. La etiqueta energética será siempre tu mejor aliada en la tienda.
Aprender cómo elegir un frigorífico eficiente es una clave vital. Aunque los modelos con mejor calificación cuesten un poco más al principio, la inversión se amortiza rápidamente.
Un modelo de alta eficiencia puede llegar a consumir menos de la mitad de electricidad que uno antiguo. Esto se traduce en un grandísimo ahorro anual en tu factura de la luz.
No te dejes llevar por la tentación de comprar el modelo más grande si realmente no lo necesitas. Evalúa bien el espacio de tu cocina y la cantidad de comida que sueles guardar.
Piensa que por cada 100 litros de capacidad extra, estarás pagando un gran consumo adicional continuo. Compra siempre de forma sensata y totalmente funcional para tus verdaderas necesidades.
El rincón que elijas para instalarla puede encarecer tu factura de luz hasta un 15%. Manténla siempre muy alejada de hornos, lavavajillas o el impacto directo de los rayos del sol.
Sepárala unos centímetros de la pared para que el calor del motor circule libremente y se disipe. Además, enchufala siempre en una toma exclusiva para evitar sobrecargas peligrosas.
El frío se escapa rápidamente cuando mantenemos la puerta abierta sin necesidad. Acostúmbrate a pensar qué ingredientes necesitas antes de abrirla para cerrarla lo antes posible para lograr una eficiencia energética.
Una nevera mal cerrada o con fugas obliga al motor a fabricar frío de forma constante. Ah, y nunca guardes comida caliente: el enorme choque térmico arruinará por completo su eficiencia.
Las placas de hielo en el interior hacen que la máquina trabaje muchísimo peor. Una nevera con escarcha puede necesitar hasta un 30% más de energía para lograr enfriar tu comida.
Por suerte, la tecnología "no frost" ya está en casi todos los modelos del mercado actual. Este sistema enfría y congela a la perfección sin formar hielo, optimizando tu consumo.
Si aplicas estos consejos y quieres maximizar aún más tu ahorro, descubre las mejores tarifas de luz de Yoigo. Pásate a la energía 100% verde y cuida de tu bolsillo y del planeta.