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Se acaban los días de playa, las siestas interminables y la desconexión total de las vacaciones. Volver a la rutina siempre cuesta, pero abrir el correo y llevarte un susto con la factura de la luz hace que la vuelta sea todavía peor. Evita pagar de más desde el primer día con estos sencillos consejos
El gran objetivo de reducir el consumo después de vacaciones se convierte en la máxima prioridad para cualquier hogar. Pasar de cero a cien en gasto energético es un clásico del mes de septiembre.
Por suerte, recuperar el control de tu economía doméstica y evitar sorpresas es bastante sencillo. Con unos pequeños ajustes desde el primer día, tu bolsillo apenas notará el impacto de la vuelta a la normalidad.
Cuando estamos varios días fuera, el consumo de casa suele bajar bastante. Al volver, en cambio, recuperamos de golpe nuestros hábitos habituales. Sin embargo, los primeros días tras el regreso suelen caracterizarse por un uso extremadamente intensivo de los electrodomésticos.
Llegar a casa implica encender el aire acondicionado a máxima potencia para refrescar el ambiente cerrado. A esto se suma el termo eléctrico trabajando a destajo para garantizarnos una buena ducha caliente tras el viaje.
Además, la temida montaña de ropa sucia nos obliga a poner varias lavadoras seguidas casi sin descanso. Esta suma de grandes esfuerzos simultáneos es la receta perfecta para que la factura suba de forma descontrolada.
Lo primero que debes hacer tras soltar las maletas es analizar qué ha pasado mientras estabas fuera. La información es poder, y conocer tus datos reales te ayudará a tomar medidas inmediatas para frenar el gasto.
Muchas compañías eléctricas permiten consultar el consumo desde su app o área de cliente. Entra en tu zona de cliente y échale un buen vistazo a la gráfica correspondiente a tu periodo de ausencia.
Si notas que ha habido picos extraños o un gasto continuo excesivamente elevado, debes investigar el motivo. Es muy probable que hayas dejado encendido algún aparato por error antes de cerrar la puerta con llave.
Ese pequeño piloto rojo de la televisión o el reloj del microondas parecen inofensivos, pero siguen sumando kilovatios. El famoso consumo fantasma te puede estar jugando una mala pasada sin que apenas te des cuenta.
Asegúrate de desenchufar las regletas y los dispositivos electrónicos que no vayas a utilizar a diario. Desenchufar estos aparatos cuando no los necesites puede ayudarte a reducir ese consumo innecesario.
Una vez que hemos controlado los imprevistos de nuestra ausencia, toca centrarse en el día a día. Existen muchas formas prácticas y eficientes de aligerar nuestra factura sin renunciar en absoluto a nuestro bienestar diario.
Retomar las buenas costumbres energéticas requiere algo de paciencia y mucha constancia familiar. Aplicar los mejores consejos para la luz en casa debe convertirse en un hábito compartido por todos los miembros del hogar.
Aprovecha la luz natural de las mañanas abriendo bien las persianas y retrasa el encendido de las lámparas. Además, recuerda llenar siempre al máximo la capacidad del tambor antes de programar cualquier ciclo de lavado.
Si tienes contratada una tarifa eléctrica con discriminación horaria, la planificación será tu mejor aliada financiera. Concentrar el mayor gasto en las franjas más económicas marcará una diferencia abismal a final de mes.
Programa la lavadora, el lavavajillas o el horno durante las primeras horas de la mañana, la noche o los fines de semana. Tu colada quedará exactamente igual de limpia, pero tu cuenta bancaria te agradecerá enormemente este ligero cambio.
Para dominar tu consumo de forma inteligente, apóyate en las maravillas que ofrece la domótica en casa. Existen múltiples gadgets para en la factura de la luz de tu casa que harán el trabajo duro por ti de forma automática:
Enchufes inteligentes: Perfectos para cortar la corriente por completo desde tu teléfono móvil y fulminar el consumo fantasma.
Apps de consumo: Aplicaciones móviles precisas que te avisan en tiempo real si estás superando tus límites de gasto diario.
Bombillas con temporizador: Sistemas LED programables que se apagan solos para evitar olvidos costosos en habitaciones vacías.
Termostatos: Controladores eficientes que adaptan la temperatura de tu climatización a las horas del día y a tu presencia.
Aplicar estos sencillos trucos y apoyarte en la tecnología convertirá la vuelta a la rutina en un proceso mucho más amable. No dejes que un recibo eléctrico descontrolado te arruine los bonitos recuerdos de tus merecidos días de descanso.
Evitar un susto en la factura tras las vacaciones no depende solo de apagar los electrodomésticos. Pequeños gestos como controlar el consumo fantasma o aprovechar las horas valle pueden marcar la diferencia.
En Yoigo LUZ y GAS te ayudamos a cuidar tu economía y a hacer un uso más eficiente de la energía en tu vuelta a la rutina. Si quieres seguir aprendiendo trucos de eficiencia energética, visita nuestra web o llámanos al 900 622 700.